
Las investigaciones desde la física que ha popularizado
F Capra y desde la biología que desarrollaron
H Maturana y
F Varela, nos indican que nuestro cerebro es incapaz de distinguir en la percepción entre ilusión y realidad, (fíjese lo que le pasa si sólo piensa en el jugo de limón). Desde ahí las propuestas como las que indicaba
en mi post anterior del Dr. Wolf, de que podemos con nuestra mente hacer casi lo que queremos, y si es así, surge la pregunta, ¿si nuestra percepción no nos da acceso a la realidad, de donde sacamos nuestras fuerzas y convicciones para actuar? La pregunta no es trivial, hoy nos hemos visto nuevamente conmovidos por la fuerza destructiva de las ideas terroristas, personas que están dispuestas a morir en base a sus convicciones, una fuerza que envidiarían muchos líderes para llevar adelante sus planes en las empresas que dirigen. Sin embargo, al mismo tiempo promovemos
la innovación, la revisión de los paradigmas con que trabajamos, la reflexión acerca de lo que hacemos, reflexión que nos muestra que toda creencia es sólo una construcción mental. Así siempre habrá otra forma de ver la situación y siempre tendremos al menos una alternativa de acción, lo que para las personas comprometidas con la perfección, conduce al inmovilismo.
Surge así la necesidad de una nueva competencia, la competencia de actuar como si tuviésemos certezas, y al mismo tiempo la capacidad de revisar los supuestos que fundamentan esas certezas, ya sea en forma periódica o en la medida que veamos que esas certezas no están produciendo los resultados que esperábamos.
Conversando en un taller sobre este punto, indicábamos que el desafío de hoy es luchar por lo que creemos, y al mismo tiempo estar dispuesto a dudar de lo que creemos, a actuar con certidumbres, en un mundo que sabemos es de incertidumbres. El secreto parece ser, no en tener la verdad para actuar, sino en actuar en busca de una verdad que consiste en la búsqueda y no en la meta.
Reflexión y acción, las dos caras de la misma moneda, el talento que necesitamos en nuestros directivos
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